Mamparas de cristal para oficinas
Fabricamos e instalamos mamparas de cristal para oficinas con vidrio laminado de seguridad y perfilería de aluminio a medida. Separan despachos y salas de reuniones sin obra, sin escombro y sin quitarle luz natural a la planta. Le contamos también lo que un solo vidrio no puede hacer, para que la decisión se tome con los números delante.
Qué resuelve una mampara de cristal en una oficina
Una planta diáfana funciona bien hasta que alguien necesita cerrar una puerta. La mampara de cristal es la solución intermedia entre el espacio abierto y el tabique de obra: delimita de verdad un despacho o una sala de reuniones, se monta en días y devuelve la luz que un tabique ciego se lleva por delante.
La diferencia de fondo con la obra es que aquí no hay nada húmedo. No hay escombro, no hay secado, no hay pintura y la planta puede seguir trabajando mientras se monta. Y cuando la empresa cambia de organigrama, un sistema modular se desmonta y se vuelve a montar en otra distribución en lugar de tirarse a un contenedor.
El cristal es una de las opciones dentro de nuestra gama de mamparas divisorias y separadores de ambientes. La elegimos cuando pesa más la luz y la sensación de amplitud que el aislamiento acústico; cuando manda el silencio, hay soluciones mejores y lo decimos.
Tres sistemas, tres niveles de prestaciones
No todas las mamparas de vidrio son lo mismo. La diferencia está en cuántos vidrios monta el paño y en qué hace la perfilería.
Monovidrio panorámico
Un único vidrio laminado sujeto entre perfil superior e inferior, con los paños unidos a testa mediante un perfil H de PVC transparente. Es el sistema más limpio visualmente y el más económico. Sin cámara interior, el aislamiento acústico se queda en lo que dé el propio vidrio.
Doble vidrio con cámara
Dos vidrios laminados separados por una cámara de aire de unos 45 mm dentro del mismo bastidor. Sube claramente el aislamiento acústico y permite alojar estores o láminas en el interior, protegidos del polvo. Cuesta más y el paño gana espesor.
Modular con perfilería
Estructura de perfiles horizontales y verticales de unos 50 x 35 mm que admite combinar vidrio, panel ciego, madera o melamina en el mismo paño, y alojar mecanismos eléctricos dentro del montante. Es el sistema desmontable y reutilizable.
El vidrio: laminado, templado y espesores
En una mampara de oficina trabajamos casi siempre con vidrio laminado: dos lunas unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Si el paño recibe un golpe fuerte, los fragmentos quedan pegados al butiral y el vidrio se mantiene en su sitio. El templado aguanta más impacto y rompe en granalla sin aristas, pero deja el hueco abierto; por eso lo reservamos para puertas y para vidrios serigrafiados, donde el esmalte cerámico exige templar la pieza.
El espesor se nombra sumando las dos lunas. Estos son los que usamos y cuándo:
- 4+4 (unos 8 mm): paños bajos, módulos estrechos y separadores que no llegan a techo.
- 5+5 (unos 10 mm): el estándar de oficina para paños de suelo a techo hasta unos 2.700 mm.
- 6+6 (unos 12 mm): alturas mayores, módulos anchos y cuando se quiere eliminar cualquier vibración del paño.
- Butiral acústico: la misma composición con una lámina PVB especial; suma dos o tres decibelios.
- Perfilería de aluminio extrusionado aleación 6063 T5, anodizada o lacada según carta RAL.
Lo que una mampara de cristal no hace bien
Aquí es donde conviene bajar las expectativas antes de firmar el pedido, no después de la primera queja.
Un paño de un solo vidrio laminado 5+5 ronda los 35 dB Rw en ensayo, y un 6+6 se queda en torno a 36 dB. Con butiral acústico se llega a 38 o 39 dB. Son cifras de laboratorio, con el paño perfectamente sellado y sin puerta. En una oficina real, entre la puerta, el encuentro con el falso techo y los pasos de instalaciones, lo que se percibe cae con facilidad a 28-30 dB. Eso significa que no se entiende una conversación normal desde el otro lado, pero se oye perfectamente que hay alguien hablando, y una llamada a voz alta se sigue.
Un tabique de panel con doble vidrio y relleno interior juega en otra liga: rebasa los 45 dB y puede acercarse a 50. Si la sala es una cabina de reuniones donde se tratan asuntos confidenciales, o un despacho de dirección pegado a la zona de café, el monovidrio no es la solución correcta por mucho vinilo que se le ponga. En esos casos proponemos doble vidrio con cámara o un sistema mixto de panel y vidrio.
Los cuatro puntos por donde se escapa el sonido en una mampara acristalada:
- La puerta. Es el eslabón débil: sin burlete perimetral y sin guillotina inferior, arruina el dato del paño.
- El plenum del falso techo. Si la mampara muere en la placa y no sube al forjado, el sonido pasa por encima.
- El suelo técnico. Si el registrable continúa bajo la mampara, el ruido viaja por la cámara inferior.
- El encuentro con la fachada. Un montante que no sella contra el pilar o el cajón de la persiana deja una junta abierta.
Acabados: transparencia, privacidad y marca
La privacidad visual sí se resuelve con facilidad, y con margen de diseño. El vinilo adhesivo es la opción reversible: se coloca sobre la cara del vidrio en bandas, degradados o gráficos impresos, y se puede cambiar cuando cambie la imagen de la empresa. La serigrafía cerámica es la opción permanente: el esmalte se cuece sobre el vidrio durante el templado, no se raya, no se despega y no envejece.
Además, señalizar el vidrio no es decorativo, es obligatorio. El CTE DB-SUA 2 exige marcar las superficies acristaladas que puedan confundirse con un hueco de paso mediante bandas a dos alturas: entre 850 y 1.100 mm y entre 1.500 y 1.700 mm. Lo habitual es hacer que la propia banda decorativa cumpla la norma.
- Vidrio transparente, con la perfilería vista o minimalista de 20 a 25 mm.
- Vidrio satinado en masa o al ácido, con privacidad total y luz difusa.
- Vinilo translúcido, degradado o impreso a todo color, reversible.
- Serigrafía cerámica cocida sobre vidrio templado, permanente.
- Puerta batiente de vidrio, corredera o corredera empotrada en tabique.
Dónde las instalamos
Despachos y direcciones
Cerrar un despacho dentro de la planta sin convertirlo en una caja opaca. Vinilo a la altura de la vista y vidrio limpio por arriba y por abajo.
Salas de reuniones
Aquí es donde recomendamos doble vidrio con cámara: es la sala en la que el aislamiento acústico se nota y se reclama.
Recepción y espera
Marcar la zona de visitas sin cortar la visual de entrada. Buen sitio para serigrafía de marca sobre el vidrio.
Coworking y open space
Módulos de vidrio combinados con panel ciego para separar equipos sin encerrarlos y sin perder la luz de fachada.
Clínicas y consultas
Vidrio laminado y satinado, fácil de limpiar y sin juntas donde acumular suciedad. Combinable con panel fenólico.
Aulas y formación
Separar aulas o zonas de estudio manteniendo el control visual desde el pasillo, con señalización normativa incluida.
Preguntas frecuentes
Menos de lo que se espera. Un solo vidrio laminado 5+5 ronda los 35 dB Rw de ensayo y el 6+6 los 36 dB; con butiral acústico se ganan dos o tres decibelios. En obra, con la puerta y el encuentro con el falso techo, lo percibido cae a 28-30 dB: no se entiende una conversación normal, pero se oye que hay alguien hablando.
Laminado en casi todos los casos. El templado aguanta más impacto y rompe en granalla, pero deja el hueco abierto. El laminado son dos lunas unidas por butiral PVB: al romper, los trozos quedan pegados y el paño se mantiene. Reservamos el templado para puertas y para vidrios serigrafiados, que exigen templar la pieza.
Depende de la altura del paño y del ancho de módulo. El 4+4 llega para paños bajos y módulos estrechos; el 5+5 es el estándar de oficina hasta unos 2.700 mm de altura; el 6+6 se usa en alturas mayores y módulos anchos. Subir de espesor mejora poco los decibelios y bastante la rigidez del paño.
Sí, y por varios caminos: vinilo translúcido en banda a la altura de la vista, vidrio satinado en masa, serigrafía cerámica o, en salas de dirección, lámina de cristal líquido que pasa de transparente a opaco con un interruptor. La privacidad visual se resuelve fácil; la acústica es otra conversación.
Sí. El CTE DB-SUA 2 obliga a señalizar las superficies acristaladas que puedan confundirse con un hueco de paso, con bandas entre 850 y 1.100 mm y entre 1.500 y 1.700 mm de altura, salvo que haya montantes separados menos de 600 mm o un travesaño a la altura inferior. Lo habitual es que el propio vinilo decorativo cumpla la norma.
El montaje de una planta media son dos o tres días y puede hacerse por fases sin parar la actividad. El plazo real lo marca la fabricación previa: medir en obra, porque suelos y techos nunca están a escuadra, y esperar el vidrio cortado a medida. En total, tres o cuatro semanas.
Los sistemas modulares con perfilería sí: se desmontan por módulos y se recuperan vidrios y perfiles. Se pierde material en juntas, tapetas y algún vidrio que no encaja en el nuevo modulaje, pero se aprovecha la mayor parte. El vidrio a testa con silicona estructural es bastante menos amable si hay que moverlo.
Se presupuesta por metro cuadrado instalado y mandan tres variables: el sistema (un vidrio o doble vidrio con cámara), el tipo y espesor del vidrio y el número de puertas. El doble vidrio puede acercarse al doble que un monovidrio equivalente, y una hoja de vidrio con herrajes y cerradura cuesta por sí sola lo que varios metros de paño fijo.
¿Cuánta separación necesita su oficina?
Lo resolvemos en la visita técnica: medimos la planta, miramos qué hay por encima del falso techo y por debajo del suelo, y le decimos si con un monovidrio le sobra o si esa sala pide doble vidrio. Medición y presupuesto sin compromiso.