C. de les Remences, 68

Polig. Industrial Vallveric
08304 - Mataró - BARCELONA

Lunes a Viernes

de 9:00h a 13:30h.
de 16:00h a 19:00h. Visitas concertadas

Tabiques móviles acústicos

Fabricamos e instalamos tabiques móviles acústicos que dividen una sala en varios ambientes y aíslan de verdad cada uno. Sin obra, sin guía en el suelo y con el nivel de aislamiento acústico dimensionado sobre el uso real de la sala, no sobre el catálogo.

¿Qué es un tabique móvil acústico?

Un tabique móvil acústico es un sistema de paneles suspendidos de una guía superior que, además de dividir la sala, está construido para frenar el ruido. La diferencia con un tabique móvil estándar no está en el aspecto: está en la masa del panel y en el sellado perimetral.

El panel se fabrica según el sistema sándwich: dos tableros de unos 20 milímetros unidos con anclajes metálicos, y entre ellos el material aislante. El conjunto ronda los 100 milímetros de espesor total. Cuanto más pesa ese relleno, más aísla: para moverse en la horquilla de 40 a 53 dB se emplean materiales de entre 37 y 60 kg por metro cuadrado.

También se pide como panel móvil acústico o mampara móvil acústica. Es el mismo producto; puedes ver el resto de gamas en la página de tabiques móviles para oficinas.

Tabique móvil DV 107 con perfilería oculta instalado en aula

¿Cuánto aísla un tabique móvil?

Tres escalones que cubren casi todos los proyectos. El dato de catálogo es de laboratorio: en obra se pierde algo, y por eso el nivel se decide sobre la sala concreta.

Hasta 40 dB

Suficiente para separar usos compatibles: dos salas de reuniones contiguas, una zona de trabajo y una sala de espera. Se oye que hay alguien al otro lado, no lo que dice.

Entre 45 y 50 dB

El rango más pedido en oficina y hotel. Permite una reunión y una comida de grupo a la vez, o un aula junto a una sala polivalente, sin que una actividad condicione a la otra.

Más de 50 dB

Para cuando las dos actividades compiten de verdad: dos eventos simultáneos en un salón de convenciones, música en un lado y ponencia en el otro. Exige panel pesado y un sellado perimetral impecable.

De qué depende que aísle o no

Guía superior de aluminio empotrada en falso techo

El aislamiento no lo da una sola pieza, sino la suma de seis. Si falla una, el resto deja de importar:

Por dónde se escapa el sonido

Cuatro fallos que explican casi todas las instalaciones que no aíslan lo que prometían.

Dónde se instalan

Hoteles y salones de convenciones

Un salón que se divide en dos o tres salas según la reserva. Es el uso más exigente: se programan actos distintos a la misma hora.

Centros educativos

Aulas que se convierten en salón de actos. Aquí importa tanto el aislamiento como que el profesorado pueda abrirlo y cerrarlo sin ayuda.

Clínicas y centros sanitarios

Consultas y salas de formación donde la conversación es confidencial. El nivel se decide por privacidad, no por confort.

Salas de formación y coworking

Espacios que cambian de configuración cada semana según los grupos y las reservas.

Restaurantes y banquetes

Separar un comedor privado del salón general sin levantar obra ni perder metros el resto del año.

Administración y centros cívicos

Salas de plenos y usos múltiples que tienen que servir para actividades muy distintas.

Acabados

El acabado se elige por proyecto y no condiciona el rendimiento acústico: el mismo panel puede entregarse en melamina para un aula o en chapa de madera barnizada para un salón de actos.

Detalle de ventana acristalada en panel móvil de madera

Preguntas frecuentes

Los sistemas habituales se mueven entre 40 y 53 dB de reducción, según el peso del panel: para ese rango se emplean materiales de entre 37 y 60 kg por metro cuadrado. El dato del catálogo es siempre de laboratorio; en obra se pierde algo por techos, suelos e instalaciones, y por eso el nivel se decide sobre la sala concreta.

No, y quien diga lo contrario está vendiendo humo. Una pared de obra bien ejecutada aísla más. El tabique móvil compite en otra cosa: da un aislamiento suficiente para el uso previsto y, además, se abre en minutos. Si la sala nunca va a dividirse, sale mejor una pared.

El peso y el sellado. El acústico monta más masa en el interior del panel y, sobre todo, juntas telescópicas superior e inferior que sellan contra techo y suelo al cerrar. Sin ese sellado perimetral, el mejor panel del mercado deja pasar el ruido.

Casi nunca. Lo habitual es dimensionar según el uso: un aula junto a una sala de actos pide más que dos salas de reuniones contiguas. Sobredimensionar encarece el proyecto sin aportar.

Es el fallo más frecuente. Si el tabique llega solo hasta el falso techo, el sonido pasa por encima a través del plenum. El sistema tiene que anclarse al forjado o llevar un tabique de cierre por encima del falso techo.

Sí, integrada en uno de los paños y con el mismo acabado. Hay que contar con que la puerta es siempre el punto más débil del conjunto, así que su posición se decide en proyecto.

Los mismos que un tabique estándar: melamina, estratificado, tablero para lacar o pintar en obra, chapa de madera para barnizar o teñir, vinilos y cristal en la parte superior. El acabado no condiciona el rendimiento acústico.

Sí. Una vez instalado no hace falta un instalador: se desplazan los paños por la guía y se accionan las juntas telescópicas. Es cuestión de una formación breve el día de la entrega.

¿Cuánto aislamiento necesita tu sala?

Lo vemos en la visita técnica: medimos, comprobamos techo, suelo e instalaciones y te decimos qué nivel hace falta de verdad. Fabricación propia y montaje con equipo propio.