Suelo técnico registrable para oficinas y espacios profesionales
- Qué es
- Características
- Acabados
- Oficinas
- Precio
Un suelo técnico registrable es un pavimento elevado sobre pedestales que deja una cámara libre bajo el suelo para pasar toda la instalación —electricidad, voz y datos, clima— y que se abre loseta a loseta en cualquier punto, sin regatas y sin obra.
Eso es lo que permite mover un puesto de trabajo, ampliar una sala o rehacer el cableado de una planta entera sin levantar el pavimento. En Divicat fabricamos e instalamos suelo técnico para oficinas, salas técnicas y espacios profesionales.
La diferencia entre un suelo técnico y otro no está en lo que se ve. Está en la densidad del núcleo —aglomerado de alta densidad o sulfato cálcico— que es lo que determina la carga que aguanta y cómo se comporta a los diez años de uso.
Características del suelo técnico registrable
- Suelos técnicos mediante losetas de 60×60
- Suelos técnicos con núcleo de aglomerado de alta densidad o sulfato cálcico M0
- Grosor de 4 cms en losetas de suelos técnicos
- Suelos encapsulados con chapa de acero galvanizado
- Soportado con pies regulables en altura y riostras para alturas superiores a 25 cm
- Creación de escalones, rampas, etc…
- Suelos técnicos preparados para soportar grandes cargas por m2
- Suelos técnicos con acabados superficial en estratificado, PVC, linoliums, gres, moquetas autoportantes, etc…
- Canto perimetral PVC ABS
Tipos de acabados del suelo técnico
La loseta se remata en superficie con el material que pida el proyecto. El estratificado sigue siendo el más habitual en oficina por resistencia y precio; el PVC y el linóleo ganan cuando importa la continuidad visual y la absorción acústica; el gres se impone en zonas de paso intenso y recepciones; y la moqueta autoportante es la opción clásica cuando manda el confort acústico.
El acabado no condiciona el registro: en todos los casos la loseta se levanta igual para acceder a la instalación.
Suelo técnico acabado en loseta
El acabado en loseta de un suelo técnico es prácticamente igual que en un suelo estándar. La higiene y la durabilidad es mayor que otros acabados y conserva todas las ventajas para una fácil susbtitución
Suelo técnico acabado en parket
Las ventajas del acabado en madera son su calidez y acabado de apariencia “más natural” en contraposición a otros más fríos (como la cerámica, porcelánicos etc..) y con un mejor resultado higiénico y facilidad de mantenimiento que las versiones textiles en suelos técnicos.
Suelo técnico acabado en PVC
Una de las diferencias de estos materiales en pavimentos de PVC, delante de otros productos, radica en sus propiedades siendo en los de p.v.c. la conductividad que nos pueden ofrecer en salas C.P.D. y zonas de alta carga estática. La composición del linoliun (núcleo de corcho) nos da fe de la concienciación con el medio ambiente y nos da una gama de colores y acabados realmente maravillosos
Suelo técnico acabado en moqueta
Las moquetas son de los productos más antiguos a nivel de pavimentos autoportantes (50×50). Así nos dan la gran ventaja de sustituir losetas que se pudieran deteriorar por mal uso o desgate, simplemente levantando la misma y sustituyéndola por una nueva sin necesidad de ningún profesional.
Fabricamos el suelo técnico a medida
Por qué un suelo técnico en un espacio de trabajo
El argumento no es estético, es de mantenimiento: con un suelo registrable se accede a cualquier punto de la instalación sin picar, sin polvo y sin parar la actividad de la planta. Una reforma que con obra son semanas, aquí son horas.
La estructura lo sostiene todo: pedestales regulables en altura para salvar desniveles y llegar a la cota exacta, y riostras entre pies a partir de 25 cm o cuando hay que soportar cargas altas. Bien calculado, el pavimento no cede ni se desploma aunque se monte a gran altura o pase maquinaria por encima.
En una oficina se combina de forma natural con falso techo registrable: el suelo canaliza fuerza y datos, el techo resuelve clima e iluminación, y ambos se abren sin obra.
Suelo técnico para oficinas
En oficina el suelo técnico resuelve un problema concreto: llevar corriente y datos hasta cada puesto sin canaletas vistas ni columnas de alimentación en mitad del open space. Las cajas de conexión se registran en la propia loseta, y cuando la distribución cambia, se cambian de sitio.
Es la solución estándar en centros de proceso de datos y salas técnicas, donde la densidad de cableado y la refrigeración por plenum lo hacen obligatorio, pero rinde igual en plantas diáfanas, centros de formación, retail y administración.
Suele ir de la mano de la distribución de mobiliario y del revestimiento de paredes: son las tres decisiones que definen cómo se reparte una planta.
De qué depende el precio de un suelo técnico
Es la pregunta que llega en cada consulta y no tiene una respuesta única, porque el precio por metro cuadrado se mueve mucho según cinco decisiones que se toman en proyecto:
- El núcleo de la loseta: aglomerado de alta densidad o sulfato cálcico M0.
- La altura del suelo acabado y si necesita riostras entre pedestales.
- La carga a soportar, calculada por carga puntual y distribuida.
- El acabado superficial: estratificado, PVC, linóleo, gres o moqueta.
- La geometría del local: recortes, rampas y escalones se pagan en mano de obra.
Por eso damos precio cerrado por metro cuadrado una vez medido el espacio y definidos esos cinco puntos, y no un rango de catálogo que luego no se sostiene en obra.
Preguntas frecuentes sobre el suelo técnico
Ninguna de producto: son tres nombres para lo mismo. «Elevado» describe que va sobre pedestales, «registrable» subraya que se abre para acceder a la instalación y «técnico» es como se pide en obra. Lo que sí cambia entre unos y otros es el núcleo de la loseta, y ahí está la diferencia real de calidad.
Desde pocos centímetros hasta alturas importantes: los pedestales son regulables. A partir de 25 cm, o cuando hay que soportar cargas altas, se montan riostras entre pies para rigidizar el conjunto.
Depende del núcleo y de la estructura. Se calcula siempre por carga puntual y carga distribuida, y ese dato se define antes de elegir loseta: no es lo mismo una planta de oficinas que una sala con racks o paso de transpaletas.
Sí, siempre que el soporte esté sano, seco y razonablemente nivelado. No hace falta levantar el suelo actual, y ese es justo uno de los motivos por los que se elige en reformas de oficina en marcha.
No hay un precio único: lo marcan el núcleo elegido, la altura, la carga a soportar y el acabado superficial. También pesa la geometría del local, porque los recortes, rampas y escalones se pagan en mano de obra. Lo presupuestamos a medida una vez definidos esos puntos.
Sí. Al ser un sistema de losetas sobre pedestales, se desmonta y se vuelve a montar. Si la empresa cambia de sede, buena parte del material es recuperable.
Es su uso clásico: permite pasar la densidad de cableado que pide un CPD y usar la cámara inferior como plenum de impulsión de aire para refrigerar los equipos.
Estratificado, PVC, linóleo, gres y moqueta autoportante, con canto perimetral en PVC o ABS. El acabado es independiente del sistema: en todos los casos la loseta se levanta igual.